#Elecciones2022 Maquinarias y clanes políticos, la última esperanza de Gustavo Petro

El vertiginoso ascenso y consolidación de la candidatura del ingeniero Rodolfo Hernández son producto de un discurso coherente y un lenguaje simple que le ha permitido comunicar eficazmente su programa de gobierno, el cual, al estar basado en la lucha contra la corrupción ha despertado en millones de Colombianos la esperanza de acabar con ese flagelo que es sin lugar a dudas la semilla de todos los males que aquejan al país, esto lo convirtió en un fenómeno político sin precedentes, alejado de políticos tradicionales y con una campaña austera liderada por mujeres y jóvenes, sin jet privado, sin grandes y costosas manifestaciones y con una publicidad básica, Rodolfo Hernández ha encontrado en el mundo digital a su mejor aliado y en solo tres meses logró conquistar seis millones de votos que le dieron el tikete a la segunda vuelta y con una gran posibilidad de ser el próximo presidente de Colombia y derrotar a un experimentado político como lo es Gustavo Petro quien está en su cuarta contienda presidencial y que hasta hace poco parecía imbatible con una campaña perfectamente diseñada, con miles de millones a su disposición y galopando en la indignación de la opinión pública por los continuos escándalos de corrupción.

La estrategia de Petro se enmarcó en dos frentes de batalla, uno encargado de resaltar las cualidades del candidato con un discurso demagogo y un programa de gobierno populista casi irrealizable y otro de campaña sucia dedicado a “ quemar “ a sus rivales tal y como confesaron haberlo hecho con Fajardo para luego etiquetar a Fico Gutiérrez como el candidato Uribista y así tuvieron al contendor soñado por el Petrismo.

Pero el paso a segunda vuelta de Rodolfo Hernández dejó a Gustavo Petro sin estrategia ni discurso, el ex alcalde de Bucaramanga ha sido un empresario exitoso y de gran desempeño en su paso por la administración pública, si bien es cierto que tiene abierto un proceso penal por celebración indebida de un contrato, también es cierto que Gustavo Petro tiene pendiente más de una explicación ante la justicia por corrupción como la compra de 100 motocicletas eléctricas para la policía por valor de 4.300 millones que nunca funcionaron, la tristemente famosa “ máquina tapa huecos “ por valor de 15.000 millones y que lo único que tapó fue de plata los bolsillos de los involucrados, el alquiler de camiones usados para la recolección de la basura que acusaron la peor crisis sanitaria y ambiental de la historia de Bogotá, la polémica prórroga del contrato a los operadores de transmilenio y el escandaloso “ Petro – video “ en el que se ve al hoy candidato del Pacto Histórico recibiendo una millonaria suma de dinero en efectivo de manos de Juan Carlos Montes uno de sus mejores amigos y de sus funcionarios de más confianza durante su alcaldía que hoy está prófugo de la justicia por corrupción, todo esto sumado a su alianza con políticos tradicionales y cuestionados como Roy Barreras, Armando Benedetti, Ernesto Samper y Piedad Córdoba entre otros, lo llevaron a perder el discurso anticorrupción con el ingeniero Rodolfo Hernández y hoy en una de las elecciones presidenciales más apretadas de la historia, el voto de opinión se inclina a favor de su rival y su única posibilidad de triunfo irónicamente está en manos de quienes siempre criticó a tal punto que ya se habla de una gigantesca operación de compra de votos en la costa caribe en favor de Gustavo Petro por parte de maquinarias y clanes políticos tradicionales que hoy ven en Rodolfo Hernández una amenaza a sus intereses burocráticos y económicos.

El próximo 19 de junio Colombia elegirá a su nuevo presidente y deberá escoger entre acabar la corrupción con Rodolfo Hernández o lanzarse al vacío con Gustavo Petro.